Escuela Básica República Oriental de Uruguay

La Escuela Básica República Oriental de Uruguay es una institución pública municipal ubicada en Santiago que destaca por su compromiso con la inclusión, el buen trato y la convivencia escolar. Su Proyecto Educativo Institucional promueve aprendizajes integrales y participativos, fomentando la responsabilidad y autonomía de los estudiantes en un marco de respeto y diversidad. Se proyecta como una comunidad acogedora, donde el sentido de identidad y pertenencia es reforzado a través de la participación activa de familias y el vínculo con el barrio. Con fuerte énfasis en la formación ciudadana y respeto a las diferencias, prepara a sus estudiantes para enfrentar los desafíos futuros (Municipalidad de Santiago, s.f.).

Experiencias

Yo soy profesora de educación diferencial, y llegué ahí ...

Yo soy profesora de educación diferencial, y llegué ahí porque abrimos el programa de integración en la Escuela Uruguay,  fue paulatinamente en la Comuna en distintas escuelas, porque los procesos de integración en la Comuna de Santiago empezaron por la gestión de la Escuela Juan Sandoval Carrasco, que es la escuela especial F86. Estoy hablando del año 1993-94.  Entonces hacíamos itinerancias por las distintas escuelas de la Comuna, que no eran tantas al principio,  porque había uno o dos estudiantes por escuela, y en ese proceso llegué a la Escuela Uruguay,  entonces íbamos un par de horas a cada escuela. Paulatinamente se empezaron a abrir más escuelas y empezó a aumentar la cantidad de estudiantes en las escuelas de la Comuna de Santiago […] empezaron a identificarse estudiantes con distintos diagnósticos  que ya eran alumnos regulares de las distintas escuelas de la Comuna […] En ese contexto empezamos a focalizar más horas en cada escuela, hasta quedarnos las distintas educadoras diferenciales en una o dos escuelas. A partir del año 2005-2006 aproximadamente, empecé a quedarme ya con mis 30 horas en la Escuela Uruguay. Entonces en la Comunidad de Santiago estuve 34 años trabajando,  de los cuales los últimos estuve en la Escuela Uruguay como coordinadora del programa de integración. (educadora diferencial, 1990-2024)

“En la Escuela Uruguay fue muy significativo poder armar como de cero un equipo. Cuando empezamos a quedarnos con más horas estaba el psicólogo y estaba yo. Compartíamos con la profesora de grupo diferencial, con la profesora del grupo de lenguaje, pero, como te decía, también las profesoras del grupo diferencial jubilaroN […] el comenzar a armar un equipo fue súper significativo, porque desde el liderazgo, la idea era limpiar un poco las creencias y los paradigmas de los mismos docentes de educación diferencial […] No porque la gente estudie esa carrera no va a tener prejuicios, no va a tener bajas expectativas, porque también se cruzan con elementos que tienen que ver con visiones personales, historias personales, etc. […] Uno que tiene que sensibilizar a su equipo…” (educadora diferencial, 1990-2024)

“Había elementos que para nosotros eran muy gratificantes, veíamos que los niños empezaban a ser feliz y la pasaban super bien en la escuela y que la familia estaba feliz. Y que la familia desde la tristeza, desde el no saber qué hacer llegaban contentos, no faltaban y sobre todo cuando se unía esa triada de lo que era familia, niño, escuela y que era un éxito rotundo era maravilloso, yo creo que era como el mayor premio para nosotros. Más que decir “es que ustedes son buenos”, o cosas así no, veíamos resultados en los estudiantes. Entonces la escuela Uruguay paulatinamente empezó a adquirir un prestigio y empezamos a recibir apoderados que nos decían: “yo vengo aquí, me recomendaron esta escuela por el programa integración entonces yo llego aquí,  no sé mucho de la escuela pero yo sé que el programa es bueno, entonces yo quiero conocerlo”.  Y a nosotros nos sorprendía porque decíamos “Vaya, no vamos mal, vamos bien encaminados”. Pero eso fue también producto de una construcción paulatina.” (educadora diferencial, 1990-2024)

“Otro momento relevante que yo viví también en la escuela Uruguay es que en algún momento empezamos a recibir niños migrantes, que pasó en muchas escuelas, ya muchas escuelas.  Y dentro de los niños migrantes que recibíamos, recibimos unos niños rusos, recibimos niños haitianos, recibimos niños que hablaban inglés, niños que hablaban francés, una niña de, no me acuerdo si era de Noruega o de Suecia, etcétera. Entonces decíamos qué hacemos, porque ellos no pueden ser atendidos por el programa de integración. Pero entonces dije bueno, como yo tengo solamente mis horas asignadas a la coordinación y me puedo hacer un tiempo, yo como coordinadora les voy a enseñar las palabras.  Entonces, […] yo le hacía clase a los rusos, le hacía clase a los papás de los rusos, le hacía clase a las personas haitianas, todos los que necesitaban. Y eso le ayudaba también a que participaran mejor en las clases.  Y los chiquis también se ambientaban y todo eso. Y también los profesores de aula empezaron también a alinearse también con esas prácticas.” (educadora diferencial, 1990-2024)

1908, Escuela Superior n.° 3, El Peneca
1908, Escuela Superior N° 3, El Peneca