Internado Nacional Barros Arana
web: https://www.inba.cl
“Mi madre escuchó de una vecina sobre el INBA. Siempre pensó que la educación en Santiago era mejor que en regiones, así que me postuló y por mis buenas calificaciones fui aceptado. Al principio fue difícil adaptarse a la realidad de vivir en el colegio, no ver a mi familia y compartir con mis compañeros todo el día, pero luego se volvió la mejor parte de la experiencia estudiantil. Conocí mucha gente brillante y especial, que dejó gran huella en mi vida y que aún siguen inspirándome a ser mejor. El primer día que llegué al INBA, la primera noche en el internado y la licenciatura de cuarto medio, fueron los momentos más significativos que recuerdo. La infraestructura fue claudicando con el tiempo y uso. La falta de presupuesto de la municipalidad para educación era evidente. Esto llevó a momentos tensos, con tomas y paros en reclamo del desdén de la corporación municipal con un colegio tan emblemático y especial.” (Exestudiante, década de 2000)
Experiencias
“Mi madre escuchó de una vecina sobre el INBA.
Yo soy profesora de educación diferencial, y llegué ahí porque abrimos el programa de integración en la Escuela Uruguay, fue paulatinamente en la Comuna en distintas escuelas, porque los procesos de integración en la Comuna de Santiago empezaron por la gestión de la Escuela Juan Sandoval Carrasco, que es la escuela especial F86. Estoy hablando del año 1993-94. Entonces hacíamos itinerancias por las distintas escuelas de la Comuna, que no eran tantas al principio, porque había uno o dos estudiantes por escuela, y en ese proceso llegué a la Escuela Uruguay, entonces íbamos un par de horas a cada escuela. Paulatinamente se empezaron a abrir más escuelas y empezó a aumentar la cantidad de estudiantes en las escuelas de la Comuna de Santiago […] empezaron a identificarse estudiantes con distintos diagnósticos que ya eran alumnos regulares de las distintas escuelas de la Comuna […] En ese contexto empezamos a focalizar más horas en cada escuela, hasta quedarnos las distintas educadoras diferenciales en una o dos escuelas. A partir del año 2005-2006 aproximadamente, empecé a quedarme ya con mis 30 horas en la Escuela Uruguay. Entonces en la Comunidad de Santiago estuve 34 años trabajando, de los cuales los últimos estuve en la Escuela Uruguay como coordinadora del programa de integración. (educadora diferencial, 1990-2024)